La producción de pellets de alta calidad convierte la extracción minera en un proyecto industrial de alto valor, maximizando la rentabilidad y la generación de divisas mediante exportaciones, y posicionando al Perú como proveedor estratégico global para la industria siderúrgica. Dado que la peletización es un proceso tecnológico intensivo, el proyecto financia su propia infraestructura clave —puertos, energía y transporte—, impulsando un desarrollo logístico multisectorial en Áncash, Ica, Moquegua y Tacna que asegura la viabilidad y sostenibilidad de la cadena de suministro a largo plazo.